Estados de excepción es un proyecto de intervenciones culturales participativas concebidas para que las mujeres ejerzamos y disfrutemos de nuestros derechos de una manera libre y segura, que se llevará a cabo a lo largo de un año en una gama de espacios públicos en la Ciudad de México. El proyecto fue premiado con el Artraker Award for Social Impact en 2014 en Londres, Inglaterra.

El estado de excepción inscrito en el Artículo 29 de nuestra Constitución contempla la restricción o suspensión del ejercicio de los derechos y las garantías de la ciudadanía "en los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública o cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto". Sin embargo, el peculiar estado de excepción impuesto a las mujeres mexicanas —que ha suprimido efectivamente nuestros derechos fundamentales— no obedece a ninguno de los motivos constitucionalmente ordenados ni tampoco persigue alcanzar la paz nacional o el bien común. A la luz de estos hechos surgen preguntas sobre cómo podemos inaugurar otras formas de relacionarnos —tanto de manera individual como colectiva y comunitaria— que promuevan y garanticen la totalidad de nuestros derechos.

El proyecto está centrado en la creación de estados de excepción a la inversa: intervenciones performáticas en las que las mujeres podremos ejercer libremente nuestros derechos en contextos públicos y visibles. Concebidas como plataformas de desobediencia frente los mandatos y aparatos culturales que limitan nuestros derechos, todas contemplan la participación de mujeres transeúntes de todas las edades, razas, profesiones, clases sociales y preferencias sexuales. Mi intención es que cada una opere como un espacio gozoso y fortuito de reconocimiento, encuentro y diálogo, tanto entre las participantes como con el público, y que además recupere determinados espacios públicos —a menudo demarcados como territorios "masculinos"— para las mujeres.

Estado de excepción consiste en realizar una gran comida para mujeres transeúntes en distintos espacios públicos en colaboración con instituciones y restaurantes comprometidos con la defensa de los derechos de las mujeres. Las comensales son las mujeres que pasan por ahí y aceptan participar. Al terminar la comida, cada una deja un testimonio escrito sobre un mantel.

Entre 2013 y 2016, la intervención fue producida en:

• Parque del Carmen, Guadalajara, Jalisco
• Calle Guatemala, Centro Cultural de España en México y Restaurante Agapi Mu, México D.F., México
• Plaza de la Constitución, Universidad Autónoma de Querétaro, Querétaro

Una versión distinta del proyecto—que reunió a defensoras locales de los derechos de las mujeres en la mesa— fue desarrollada en The Tea Party México-London, Union Street, Londres, Ingalaterra en 2014 y en The Chai Bridge, Delegación Europea, Kabul, Afganistán en 2015.


Colaboradoras:
Nikki Diana Marquant
Aurora Montaño Barbosa
Alejandra García García
Ivonne Muñoz Espinoza
Anelisse Yerett Oliveri Rivera


Agradecimientos:
Tere García
Nikki Diana Marquant
Manali Jagtap-Nyheim
Becky Haghpanah-Shirwan


Fotografías:
Guillermina Navarro
Dolores Galindo